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Recientemente un estudio conducido por el
Doctor Arthur Popper fue presentado a la Sociedad Acústica de América.
El estudio demostró que los efectos de sonidos fuertes son peores de lo
que se pensaba previamente. Dr. Popper descubrió que el pez guachinango
al recibir los sonidos de pistolas de aire sísmico sostiene rasgaduras
en partes del oído las cuales no cicatrizan normalmente después de 58
días. (Popper y McCauley et al 2002).
Tres décadas de estudios científicos
controlados no deja duda que sonidos de baja frecuencia intensos dañan
los peces así dañando la industria pesquera. Muchos de los estudios
además relacionan estos daños con el uso de pistolas de aire para
exploraciones geográficas.
El sonido es medido en frecuencias (Hz),
la intensidad es medida en (decibeles). El sonido de baja frecuencia
varia de 1 a1000hz y esta siendo usado con pistolas de de aire sísmica
porque puede viajar mas distancia debajo del agua con poca disminución.
La escala de decibeles es logarítmica 110 decibeles tiene 100 veces mas
presión que 100 decibeles; 120 decibeles tiene mas de 100 mas presión.
En aire, sonido de 130 decibeles causa perdida total y permanente del
oído humano en un minuto. Un avión reactor un metro atrás de el oído
emite más o menos 160 decibeles.
¿Que muestran los estudios científicos
sobre el efecto del sonido de baja frecuencia en peces y otra vida
marina?
1.- Pistolas de aire de 223 decibeles
causan un declive en la captura por unidad de esfuerzo en el pescado de
Rokfish con gancho y línea de más a menos 50%. Un declive similar es
notado en la captura de chilipepper, bocacio y green spotted rockfish.
Pearson & Skalski, 1992.
2.- Pulsos de pistola de aire de mas o
menos 200 decibeles afectan severamente la distribución, cantidad local
y la temporada de captura de un lado a otro del área de investigación de
40 X 40 millas. El nivel de captura del bacalao y el eglefino se vino
para abajo en un promedio del 50%. La abundancia y temporada de captura
no regreso al mismo nivel obtenido antes del uso de pistolas de aire
durante los 5 días del periodo después que el uso de las pistolas
sísmicas paro. Engas et al; 1995.
3.- Un análisis de datos de captura de
pescadores de arrastre antes, durante y después de disparos sísmicos en
aguas de Noruega demostró que la captura de bacalao declino un 55-85%
durante los disparos sísmicos. ( Lokkeborg y Soldal, 1993)
4.- El umbral general para responder a
alarma en pez de rokfish es de aproximadamente 180 decibles. Cambios de
respuestas más sutiles en el comportamiento son evidentes a los 161
decibeles de sonido recibido. (Pearson y Skalski, 1992).
5.- Bajo pruebas científicas controladas
la viabilidad de los huevillos de una especie de peces estuarios
(cyprinodon variegates) fue reducido en aguaría cuando un fuerte ruido
de 105-120 decibeles son mantenidos por unos días consecutivos. (
Banner & Hyatt, 1973).
6.- Investigador sugiere que niveles de
sonido mantenidos por debajo de 150 decibeles en lugares donde peces
están concentrados.
7.- Bacalao tiene una resonancia en el
cuerpo de 400-560hz en profundidades de 10-30 metros. (McCarth & Stubbs,
1971).
Nota: La resonancia de los cuerpos se
determina por el tamaño del pez y las profundidades esto describe la
vibración simpática de órganos internos a ciertas frecuencias. Este
estudio corrobora la preocupación que el daño a la vida marina
posiblemente viene no solamente de la destrucción de los órganos del
oído pero también de la vibración a la que los pulmones y sacos de
aire son sometidos al grado de causar rasgaduras de tejidos.
8.- Solamente los peces grandes pelágicos
como atún tienen vejigas lo suficientemente grandes para crear
resonancia de sonido de baja frecuencia. Declaración final del impacto
ambiental de LFA producido por el ejército Naval de los Estados Unidos.
9.- Las células sensorias (lagena y
úrica) de peces oscar (astronotus ocellatus) son dañados por exposición
continua a sonido de baja frecuencia de 300hz y 180 decibeles de
volumen. (Hastings et al 1996).
10.- El pez de oro cuando expuesto a tonos
de 250 500hz a 204 y 197 decibeles de volumen respectivamente demostrara
indicaciones de daño a las células sensorias.
11.- Algunos fajos cilarios en las células
sensorias de la oreja interna del bacalao se han destruido cuando este a
sido expuesto a sonido de varias frecuencias de 50 a 400hz de 1 a 5
horas. (Enger, 1981).
12.- Sonido de baja frecuencia producida
por barcos y equipo de pesca tiene una asociación fuerte con los peces
evitando los barcos. (Maniwa, 1971, Suzuki et al 1979 y Konigaya, 1980)
13.- El sonido ambiental en los estados
cerca de los mares más altos tienen efectos enmascarados en bacalao,
egelfino y pollack. Esto nos trae a la pregunta sobre el potencial del
sonido para obstruir comunicaciones entre peces para detectar comidas y
evitar capturas. (Chapman & Hawkins, 1973).
14.- Tiburones de limón (Nagaprion
brevirostris) exhibieron repuestas de retiro a sonido de baja y media
frecuencia (500-4000hz) desde 98 a 123 decibeles recibidos. (Klimley &
Myberg, 1879).
15.- Con 166 decibeles de emisiones de
pistolas de aire una tortuga verde y una tortuga de mar tuvieron un
aumento notable en comportamiento de nado y con 175 decibeles su
comportamiento se convierte cada vez más errático con probable
evitación. Desde 156 a 161 decibeles, varios peces de aleta demostraron
un comportamiento de alarma general. Calamares en pruebas de jaula
mostraron respuestas de miedo, comenzando con un grupo de pistolas de
aire entre 9 y 1.5 kilómetros en distancia demostraron el aumento
perceptible en reflejos de alarma desde 156 a 161. Con 166 decibles
mostraron alteración significativa en velocidad en nado posiblemente
usando la sombra del sonido cerca de la superficie del agua.
16.- La impedancia acústica del pez y
otros animales casi igualan aquella del agua, por eso tanta energía del
sonido penetraría sus cuerpos si se encuentran cerca de la fuente de tal
sonido. Resultados de estudios previos producidos por Norris & Mohl,
1983 y experimentos reportados por ENHER, 1981 y el autor en, 1986 y
1987 indican que el pez sufriría daño a su sistema auditivo al igual que
otras partes de su cuerpo y probablemente muera cuando es expuesto a
niveles con suficiente presión de sonido debajo del agua por tiempos
cortos relativamente. Yo recomiendo una presión máxima de 150 decibeles
para peces con vértebra. (Mardi Hastings, 1991).
17.- El umbral auditivo para siete de las
especies de pez non-ostariophysino oscila entre los 40 y 1000hz.
(Popper, 1972).
18.- Ondas de sonido de baja frecuencia
(30hz) se ha confirmado en la inhibición para que los cirrópodos
inmaturos se establezcan. Menos de 1% de cirrópodos jóvenes se
establecen en la presencia de ondas de sonido. Sonido de baja
frecuencia reduce el porcentaje de metamorfosis en los cirrópodos de
hasta trece días. (Branscomb, et al 1984).
19.- Mejillones de cebra expuestos a
sonidos de muy baja frecuencia (60hz) mueren dentro de 40 días. La
irradiación parece causar la perdida de grandes cantidades de calcio
esencial para el desarrollo de caparazón y también control muscular.
También hay perdida de sodio y potasio. Ryan et al, Universidad Perdue,
2001.
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